Ultimos Updates

Campo Base (5400m)

En el Campamento Base se encuentran los montañistas de todo el mundo para intentar la cima de la montaña luego de aclimatar por un período que puede llegar a los 2 meses. La zona de carpas está asentada en un sector rocoso al lado del glaciar. Antes del ascenso final cada equipo realiza una ceremonia budista para pedir a los Dioses permiso y protección para llegar a la cumbre Más…

Cascada de Hielo (5400-6000m):

La cascada es una de las partes más peligrosas de la travesía y se trata de una formación glaciar que avanza hacia el valle del Khumbu, en un desnivel donde se desprenden grande bloques de hielo (seracs) y se forman profundas grietas. Ocurren en este sector más accidentes que en ninguna otra parte del ascenso Más…

Campo-I (6000m)

Una vez que los montañistas logran superar la cascada emerge de la montaña una vasta extensión plana llamada CWM desde donde es posible contemplar en toda su dimensión, la montaña más alta del planeta. El curioso nombre se lo dio en 1921 Mallory, en su primer reconocimiento del área, CWM es un término galés que significa "circo" Más…

Campo-II (6500m)

Para continuar el ascenso hay que valerse de escaleras ensambladas para superar la pared final que separa el CWN de la cara del Lhotse. Donde Cwn occidental y cara del Lhotse se encuentran está situado el C-II. Este campo, grande y bien situado, es la base para todos los intentos a las partes más altas de la montaña. Aún así, lo montañistas se encuentran todavía a 3 días de camino hacia la cumbre y en esta región, el clima puede variar drásticamente en cuestión de horas Más…

Entrevista a los integrantes de la Expedición Everest 2012


En el primer semestre de 2012 dos montañeros argentinos que residen en Neuquén (uno es barilochense y el otro pampeano) irán por la cumbre de la montaña más alta del mundo, el Everest.

  Fernando y Hernán (El Pampa) comparten hace algunos años distintas travesías y experiencias en la montaña y en esta oportunindad van por un reto mayor. Bastaron unos mates y un rato de charla con ellos hablando de su plan para que en Solo Campings decidiéramos patrocinarlos en semejante desafío.

  En esta primera etapa han comenzado por la difusión y por contactar posibles sponsors, convencidos de que la magnitud de esta expedición resultará un gran aporte publicitario para las empresas que decidan acompañarlos.

  Compartimos la charla y te invitamos a sumarte a su hinchada haciéndote fan en su página aquí: facebook.com/Everest2012


Solo Campings: -¿Por qué quieren ir al Everest?

Fernando Rodríguez de Hoz: -Es la montaña más alta del mundo.
Como “idea” resulta natural en la mente de cualquiera cuya pasión es el montañismo.
Es como ganar el mundial para un jugador de fútbol, recibir un Oscar para un actor, coronarse en Wimbledon para un tenista, ser Presidente para un político. Es lo máximo.

SC: -¿Cómo se les ocurrió pasar de “la idea” a los hechos?

FRH: -Sucedió. Fue un instante, y a volar!
En mi trabajo, casi por casualidad me fijé cuántos días de vacaciones me quedaban y vi que eran varios ya que en los últimos años no había tomado muchos. Hice el ejercicio de pensar cuántos más tendría si esperaba hasta 2012 sin gozar de licencia… Y en ese instante apareció “la imagen”.
Fue como una revelación! Un mandato! Y a partir de ese momento no dejé de pensar ni un segundo en Everest.
Lo compartí con Hernán, mi “hermano de la montaña”, con quien alcancé gran parte de mis cumbres, y acto seguido le sacudí: “¿Vamos?”. Me miró tratando de descifrar si estaba hablando en serio o en broma, pero no hizo falta que lo preguntara porque enseguida se dio cuenta cómo venía la mano.
Claro, al loco lo agarré totalmente desprevenido. A pesar de eso, creo que tardó dos milésimas de segundo en responder con un rotundo “Vamos!”.

SC: -Antes de este plan ¿qué sabían acerca del Everest?

Hernán Carracedo: -Es el pico más alto del mundo. Supera los 8000 metros y esa condición la comparte solamente con 13 montañas más. Se los conoce como “los 14 ochomiles”.
Si bien no está entre las montañas más técnicas del mundo, solamente su altura propone un montón de variables complicadas que no están presentes en montañas menores.
Más allá de todo lo anterior, la fascinación que puede despertar en cualquier persona el hecho de “pisar el punto más alto del planeta” es indudable. Está ubicado en la frontera entre Nepal y China (El Tibet). Los primeros en llegar a la cumbre fueron Edmund Hillary y el sherpa Tensey Norgay en el año 1953, pero también hay algunos que opinan que Mallory e Irvine ya lo habían logrado en 1924.

SC: -¿Y por qué esa duda?

HC: -Porque Mallory e Irvine no regresaron con vida. Los llegaron a ver muy cerca de la cumbre con largavistas desde los campamentos inferiores, pero no hay registros fotográficos de la cima.
La polémica sobre quiénes fueron los primeros es sólo una de las miles de discusiones y controversias que el Everest ha despertado desde que los occidentales empezaron a verlo como un objetivo a lograr.

Hernan Pampa Carracedo Hernán "el Pampa" Carracedo

SC: -¿Qué se necesita para ir al Everest?

FRH: -Uff! Si entramos en detalle la lista parece interminable!
A grandes rasgos, diríamos que primero hay que tener el sueño, la fantasía, las ganas de llegar al punto más alto del planeta. No concebimos un desafío tan inmenso sin antes haber transitado por esa fase.
Resulta un objetivo humanamente tan extremo que durante los dos meses que dura el ascenso es posible que el ánimo flaquee, las fuerzas disminuyan; en esos momentos uno suele pensar ¿qué hago acá? ¿por qué no estaré en una buena playa o tomando una cerveza con amigos?... Y es precisamente allí cuando hay que volver a la fuente, al origen del proyecto para recuperar energías y la mística que un día puso a rodar el proyecto.
Segundo, determinación, coraje y decisión para ponerlo en práctica.
Luego, planificación.
Esto no es un viaje al Caribe donde uno puede contratar el “paquete” en una agencia de viajes. Son dos meses y medio fuera de casa, durmiendo en carpa, derritiendo nieve para obtener agua, sin baños, sin duchas, sin lavarropas, en un sitio donde no hay negocios para comprar lo que haga falta. Se requiere una previsión superlativa para tener en cuenta hasta el más mínimo detalle ya que una vez allá no hay margen para el error o el olvido. Cualesquiera de esas cosas reduciría drásticamente las chances de alcanzar el objetivo, o lo tornaría imposible.
Recién después, empezar a pensar en el dinero necesario, la cantidad de días de vacaciones (son casi dos meses y medio!), el equipamiento, la logística que te permita sobrevivir en un medio tan hostil, el permiso del gobierno de Nepal, la póliza de seguro, y mil detalles más.

SC: -¿Cuánto tiempo lleva?

HC: -Unos dos meses y algo.

SC: -¿Por qué tanto?

HC: -Porque somos muy lerdos (risas).

Son tantos días, primero por lo lejano de Nepal; luego, el sólo hecho de llegar al Campo Base toma entre 10 y 12 de caminata recorriendo 45 kms y 2500 m de desnivel.

Y recién estamos en el Campo Base!!!

Por último, y quizá lo que más tiempo insume es todo lo relacionado con la aclimatación a la altura. En cualquier sitio, a partir de los 3000 msnm ya no resulta natural para el cuerpo humano. La cumbre del Everest está a casi 9000 msnm!

Así que preparar el organismo para eso requiere muchos días de subir y volver a bajar; subir nuevamente, un poco más que antes y bajar de nuevo, etc. A eso se le llama “aclimatación en serrucho” porque se busca subir para que el cuerpo capte el efecto de la altura y active sus mecanismos adaptativos, y luego bajar, para repetir el proceso sucesivamente, alcanzando en cada oportunidad una altura mayor.

Recién cuando el cuerpo está listo se puede pensar en “atacar” la cumbre. Falta esperar la “ventana de buen tiempo” y hacerlo.

Fernando Rodríguez de Hoz Fernando Rodríguez de Hoz

SC: -¿Cómo se preparan?

FRH: -La preparación abarca varios frentes.
Por un lado, el entrenamiento físico.
Si bien habitualmente salimos a correr, a pedalear, etc., ahora lo hemos sistematizado un poco más, incorporando el gimnasio al menos tres veces por semana.
No se requiere ser un atleta ni un levantador de pesas, aunque resulta necesario estar fuerte y con buena capacidad aeróbica. Por otra parte está el tema médico.
Ya hemos comenzado con los chequeos: análisis clínicos, revisión odontológica, sistema respiratorio, renal, etc.
Es preciso estar en óptimas condiciones y descartar cualquier cuestión predecible porque en medio de los Himalayas no hay posibilidad de atención médica. Cualquier cosa que en una ciudad se resuelve con una visita al médico y a la farmacia, en Everest significa tener que abandonar la expedición y bajar a Katmandú, lo que equivale a una gran frustración.
La alimentación en los meses previos también es un factor importante.
Más que nunca es necesario nutrirse sobre la base de una dieta amplia y equilibrada para llegar con adecuados niveles de minerales, proteínas, etc., que garanticen la reserva suficiente para dos meses y medio en la montaña, donde el abanico de posibilidades alimentarias se reduce muchísimo.
También hay que comenzar el ascenso con unos kilos de más (pero de buena calidad) ya que el desgaste físico es inmenso, y a alturas elevadas el apetito disminuye, se dificultan las funciones digestivas y es inevitable la pérdida de peso.
Más allá de todo, la principal preparación es mental y espiritual. Hay que estar absolutamente convencido de lo que se quiere y decidido a conseguirlo.
Es imposible alcanzar el punto más alto del mundo sin que cada fibra interior esté alineada con esa meta.

SC: -¿Van solos o con guía?

HC: -Vamos con guías.

Nosotros hemos hecho expediciones en los Hielos Continentales, El Cerro Vallecitos, El Aconcagua, El Ojos del Salado y lo hicimos sin guía, lo cual tiene un sabor especial y nos da mucho orgullo. Pero acá son 70 días y es un Ocho mil. Eso implica una logística inmensa. Por un lado vuelos, permisos, reservas, sherpas antes de iniciar.
Luego y sin ahondar en detalles hay que: comer, dormir, vestirse durante dos meses entre 5400 y 8800 metros de altura. Y por último cuestiones más delicadas aún como abastecimiento y depósito de tubos de oxígeno en la altura, tener garantizado la ubicación de las carpas en lugares seguros en los campamentos de altura, que no falte ningún elemento del equipamiento y que se encuentre en condiciones.

Siempre es una alternativa autogestionarse todo esto pero tratándose de un país tan lejano y diferente culturalmente al nuestro como Nepal resultaría algo no sólo extremadamente complejo sino también incierto en lo que respecta a contar con cada elemento necesario en el momento indicado. Por todo lo anterior, la función del guía en este caso no es lo que está en la imaginación de todo el mundo: una persona a quien seguir para no perderse, sino que fundamentalmente asegura la logística y los objetos específicos necesarios.

En cuanto al desafío montañero, es decir llegar a la cumbre, es una empresa tan grande y depende de tantos factores que no queremos descuidar o dejar librado al azar ningún detalle que dependa de nosotros y de las decisiones que podamos tomar anticipadamente.

SC: -¿Es peligroso? ¿Cuáles son los riesgos?

HC: -Claramente no es salir a caminar por algún sendero. Y si bien hay situaciones y condiciones objetivamente riesgosas, también existe un componente bastante subjetivo: hay quienes afirman que se corre más riesgo caminando por la calle de una gran ciudad, o viajando en una ruta, que escalando una montaña. Son opiniones, y no nos parecen para nada ridículas; hasta las compartimos en algunos casos.

De todas maneras, hablemos del Everest. En una expedición así entran en juego variables como clima adverso, altitudes superiores a las habituales, glaciares, grietas, avalanchas, temperaturas de -40° C, agotamiento general; muchas cosas!

El sector más crítico en cuanto a las características del terreno es el conocido como La Cascada de Hielo, apenas se deja el campamento base. Ahí hay que sortear grietas con la ayuda de cuerdas y puentes hechos con escaleras metálicas y, si bien es un terreno de hielo, como todo glaciar está en constante desplazamiento. Grandes bloques de agua y nieve congeladas (seracs) se mueven periódicamente, cambiando también la ubicación de las grietas, rimallas, penitentes, etc. Los riesgos en esta zona se pueden minimizar teniendo en cuenta la hora en la que se transita por ella, la temperatura del día, identificando los trayectos más expuestos y moviéndose rápidamente para permanecer el menor tiempo posible en esos lugares.

Otro factor de riesgo es la altitud. Se está a alturas donde el organismo humano sólo puede pasar un tiempo breve porque algunas funciones vitales ya no se realizan con normalidad.

Esto también se lo puede acotar con controles periódicos del nivel de saturación de oxígeno en sangre (se mide con un pequeño dispositivo portátil denominado “oxímetro”) y estando atento a algunas señales muy típicas para eventualmente suspender el ascenso.

De la mano de la altitud va también el frio. El uso de oxígeno a partir de los 7000 msnm es un reaseguro que muchos puristas de la montaña lo discuten o directamente lo reprueban.

Utilizar tubos de oxígeno mitiga los efectos de la altitud e, indirectamente, contribuye a que la temperatura corporal no descienda tanto como si se prescindiera de ese elemento.

En nuestro caso usaremos oxígeno. En ningún momento fue una opción no utilizarlo.

Quizá otro dato que no es menor es que hablamos de una montaña muy concurrida. Entre 150 y 200 personas aspiran alcanzar su cumbre cada año, por lo que es habitual cruzarse con otros escaladores y estar comunicado con el Campo Base. Esto ofrece cierta seguridad porque uno no está absolutamente solo, como ocurre en otras montañas o travesías.

De todas maneras hay que tener en claro que allá arriba no hay ambulancias, ni posibilidades de atención médica, lo que limita las posibilidades de supervivencia en caso de padecer alguna dolencia a causa de la altura o de ocurrir un accidente.

Es de práctica contratar un “seguro de rescate”, que equivale a un traslado en helicóptero desde el Campo Base hasta Katmandú, por ejemplo, pero si la dificultad ocurre entre los 5.400 y los 8.848 metros de altura, uno sólo cuenta con el apoyo de sus compañeros de expedición y otros que puedan acudir en auxilio, aunque muy limitadamente puesto que para todos es una situación riesgosa.

SC: -¿Quién más forma parte del equipo?

HC: -El equipo lo forman otros eventuales escaladores que deseen ir con el mismo guía, y todo el staff de apoyo: el jefe del campo base, los sherpas que llevan material y equipo hasta los campamentos de altura y los que apoyan en el día de cumbre.

SC: -¿Cuál es el plan?

HC: -Primero que nada hay que decir que estaríamos partiendo hacia Katmandú a fines de Marzo y volviendo al país los primeros días de Junio.

Después de viajar 17 mil kms. desde Buenos Aires a Katmandú (capital de Nepal y ciudad donde se complementan trámites y permisos y se ajustan los últimos detalles del equipo), un viaje en avioneta nos lleva a Lukla, donde comienza la aventura.

Escalar el pico más alto del mundo no es fácil, se requiere método, rigurosidad y perseverancia.

Así, la expedición puede dividirse en tres grandes etapas: el trekking, la aclimatación y el ataque a la cumbre.

1 - Trekking:
Everest aún está muy lejos.
En esta primera etapa de aproximación desde Lukla hasta el Campo Base, es preciso recorrer 45 kms y un desnivel de 2500 metros. Para lograr una adecuada aclimatación a la altura será necesario hacerlo paulatinamente, en un período que dura entre 10 y 12 días por el Valle del Khumbu.
Durante la marcha se atraviesan poblados como Namche Bazaar (3.450 m), Deboche (3.700 m), Dingboche (4.410 m), Lobuje (4.910 m) y Gorak Shep (5.220 m). Finalmente, se llega al Campo Base, ubicado a 5.400 metros sobre el nivel del mar.

2 – Tres ascensos preparatorios:

Luego de unos días en el Campo Base comienzan los nuevos ejercicios de aclimatación a mayores alturas. Esto se hará en tres etapas, a lo largo de un mes.
Primera etapa. Ascenso al Campo 1 y descenso al Campo Base, durante el mismo día.
Segunda etapa. Luego de X días de descanso, se asciende al Campo 1 a dormir. Al día siguiente se llega hasta el Campo 2 y se regresa al 1 en donde, luego de pasar la noche, se regresa al Campo Base.
Tercera etapa.
Día 1: ascenso al Campo 1. Pernocte.
Día 2: ascenso al Campo 2. Pernocte.
Día 3: descanso en Campo 2.
Día 4: ascenso al Campo 3, en la pared del Lothse, y regreso al Campo 2. Pernocte.
Día 5: descanso en Campo 2.
Día 6: ascenso y pernocte en Campo 3.
Día 7: descenso al Campo 2. Pernocte.
Día 8: descenso al Campo Base.

3 – Cumbre.

Ya aclimatados, con piernas fuertes y pulmones adaptados a la escasa presión de oxígeno, se baja unos días a descansar y recuperar fuerzas al valle (Dingboche). Allí se duerme en un albergue, con ducha y comidas variadas. Luego se regresa al Campo Base a la espera de la “ventana de buen tiempo” que nos abra paso hacia la cumbre. En este tramo se hacen escalas en los Campos 1, 2, 3 y 4.

SC: -¿Cuánto cuesta?

HC: -“Una camioneta”, diría Damián Benegas, uno de los escaladores más importantes del país, con quien iremos al Everest como líder de la expedición.
Es una forma de decir, en referencia al monto de dinero necesario, pero también una alusión a que nadie cuestiona a quien invierte semejante suma en una 4 x 4, o un departamentito; en cambio, piensa que es una locura invertirlo en un sueño, una pasión.

SC: -¿Tienen algún conocido o amigo que haya subido antes y les transmita su experiencia?

FRH: -Afortunadamente sí.
Los muchachos de Bariloche que subieron en 2010 nos están brindando un apoyo grandísimo.
El “Topo” Deza y Ramón Chiocconi se pusieron a nuestra disposición para contarnos cada detalle.
Aprovechando dos o tres viajes a Bariloche, me reuní con el Topo y fui tomando nota de todo cuanto iba surgiendo en su relato de un tema que, como él dice, “podría estar hablando toda la vida”.
Ese es un capital importantísimo porque nos evita tener que indagar en internet o con gente lejana y desconocida.
Además, nos ofrecieron algunos elementos del equipo con que se hace el último ataque a la cumbre: el “mono” de pluma y las botas triples. No sólo son piezas costosas e imposibles de conseguir en Argentina, sino también específicas para subir montañas de más de 8000 metros; pero por sobre todas las cosas, ese equipo estuvo en la cumbre del Everest!!! Para nosotros viene con una carga positiva impresionante!!!
Recuerdo cuando subí el Aconcagua, que Guille –un amigo y maestro- me prestó su piqueta, con la que ya había hecho cumbre unos años antes… Yo sentía que más que un elemento del equipo llevaba conmigo un amuleto, un “pasaporte a la cima”. Con estas prendas que nos prestaron Ramón y el Topo sentimos algo así.

SC: -¿Por qué quieren difundir este proyecto?

FRH: -Es una pregunta que apunta a lo más profundo de nosotros.
Hasta ahora, durante años hemos vivido nuestra pasión por el montañismo con muchísima reserva y privacidad, como quien tiene un tesoro y lo cuida con el máximo celo.
De hecho, quienes se van enterando de nuestro proyecto “Everest 2012” nos miran sorprendidos, como preguntando “¿Y ustedes tienen alguna idea de montaña?”. Es el mejor ejemplo de que sólo nuestro círculo más íntimo conoce la veta aventurera que nos atraviesa. Hablo en plural porque en esto tanto Hernán como yo hemos mantenido la misma actitud, aún antes de conocernos.
Cuando empezamos a madurar la idea de ir al Everest lo hicimos del mismo modo, restringido sólo a nosotros; a lo sumo lo compartimos con algún hermano. Nada más.
Pero en un momento nos pareció que se trataba de algo extraordinario, inmenso, demasiado grande para mantenerlo en secreto. Por el tiempo de preparación que requiere y la magnitud de la empresa, no es sólo un objetivo sino más bien un proyecto de vida. Así que decidimos compartirlo con los demás para que pudieran vivirlo también, cada uno desde su lugar.

SC: -Aunque sea obvio permítanme terminar diciendo que es impresionante esta Expedición al techo del mundo y desearles la mejor de las suertes y darles todo nuestro apoyo.

FRH: -Gracias !
HC: -Gracias !

Entrevista realizada por Eduardo Boczar en Septiembre de 2011 a los dos integrantes de la Expedición Everest 2012, Fernando Rodríguez de Hoz y Hernán Carracedo.